Lanús derrotó 2-0 a Boca que demostró la fuerte crisis que el club sufre con este mediocre juego y se viene el calvario para Falcioni. A pesar de estar sus ídolos en cancha, Boca jugó su peor partido y se despide del sueño de pelear arriba de la tabla. Los triunfos ante Colón y Estudiantes habían traido en Casa Amarilla un gran respiro de paz y alegría en el plantel y hasta un cierto sabor de gloria de pelear la punta del campeonato si la buena racha seguía adelante, pero otra vez Boca volvió a mostrarse débil y cayó por 2 a 0 ante un Lanús que no fue superior en juego, ya que ambos equipos no jugaron a nada, sin embargo en dos jugadas peligrosas lograron ganar el partido y mostrar que el equipo visitante no tiene identidad futbolística.
Desde el arranque del partido, todo parecía indicar que los dos conjuntos argentinos salieron a la cancha sin necesidades de ganar ni mucho menos o eso al menos reflejaron en el campo de juego. Pero llamó la atención ver a un Boca desteñido, desdibujado, sin precisión y mostrando un gran desconcierto en un juego que fue pobre durante todo el partido. No hubo jugadas que sean riesgosas ni grandes atajadas de los arqueros porque el cotejo fue sólo un simple entrenamiento y la palabra fútbol quedó a la deriva. Si bien, las victorias que el equipo de Julio César Falcioni logró en las anteriores fechas fueron ajustadas y el juego mediocre estuvo a la vista de todos, aunque por momentos lograban darle picardía colectiva y eso era bueno en juego, pero esta vez ni siquiera Riquelme anduvo enchufado ni acertó en las jugadas que a él lo necesitaban, Palermo demostró una vez más su mal presente con la pelota y lo solitario que se lo ve alrededor de diez jugadores que no pueden abastecerlo como él lo requiere y la entrada de Viatri y Mouche no modificó en nada al partido.
Lanús tampoco se hiso dueño del balón, pero logró inquietar a Boca por instantes y aprovechó cuando se le presentaron las oportunidades y los paupérrimos errores constantes de los defensores "Xeneizes" le abrió al local las puertas hacia la victoria. El conjunto de Gabriel Schurrer encontró el triunfo de la mano de su goleador Diego Valeri a los '36 tras un buen zapatazo al arco y a los '41 con un gran cabezazo de Santiago Hoyos cerró el resultado final y la alegría del pueblo "Granate". Boca se despidió de la lucha del torneo y en las próximas horas se vivirán reproches y discusiones con esta crisis futbolística que revive y deja aún más preocupado a Palermo, quien alcanzó su peor racha, pero si siguen estas derrotas tan nefastas, el equipo de la Ribera se hundirá en la promoción en el siguiente campeonato y peligra la continuidad de Falcioni, por eso los próximos partidos serán claves para ver qué futuro le depara al "Xeneize".

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