martes, 17 de mayo de 2011

Un festejo de "Loco"

Un ser humano hecho leyenda, un hombre que llora de felicidad, de nostalgia pura al ver su historia cerrada de la manera que soñó, el hombre llora y no es un golpe bajo hacerlo, al contrario, demuestra la grandeza como persona y eso nos transmitió una vez más el ídolo insuperable, Martín Palermo. Ese gol a los 30' quedará en la mente de todos lo hinchas de Boca y del mismo protagonista, porque se revivirá ese momento cuando más lo desee. El goleador que pasó por tantas etapas nefastas en su vida y volvió a renacer cada vez que quiso, porque gracias a distintos obstáculos que uno pasa, él puede asegurar que hay que ser optimista en la vida y más que nunca, en el festejo del gol besando su tatuaje con el nombre de su hijo fallecido al nacer, Stefano, confirmó que existen los ángeles que lo protegen y traen suerte.


Ese abrazo con tanto afecto se debe al apoyo incondicional que el técnico Falcioni le brindó durante las diez fechas que el "Titán" no pudo marcar goles, él lo sostuvo en el equipo titular y Palermo le respondió en el partido que Boca más lo necesitaba. ¿Qué será de la vida de Boca sin Martín Palermo? esa pregunta se la hacen todos y es imposible imaginar quién llegará a ocupar su lugar, quién hará esas piruetas en el arco, quién cabeceará mejor que él, quién mantendrá como hijo a River (18 goles ante el clásico rival) y quián parará esos llantos que se vendrán en la despedida definitiva de su carrera dentro de cinco fechas. La única respuesta es que se extrañarán esos festejos tan locos.


Ángela Villavicencio (angyvillavicencio@gmail.com).





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